Café Balli preside desde 2002 la esquina de Almirante Cadarso con Conde de Altea, transformándose de cafetería matinal en uno de los bares más animados de Cánovas por la noche. Con dos plantas y una gran terraza, reúne a público local y visitante para un tardeo de gin-tonics que se alarga hasta las copas y el baile de madrugada. Entrada libre y horario ininterrumpido: el punto de encuentro del barrio.