La versión rápida
Valencia es de las ciudades más fáciles de España para moverse, y la razón es sencilla: es plana como una tortilla y lo bastante pequeña como para que casi todo lo que te interesa esté dentro de un círculo de 4 km. Por el centro histórico y los barrios céntricos —Ruzafa, El Carmen, Cánovas, l'Eixample— casi siempre llegarás antes andando o en bici que en cualquier vehículo. Reserva el transporte público para los trayectos largos: la playa, el aeropuerto, la Ciutat de les Arts, los barrios de la periferia. La columna vertebral la llevan dos operadores: Metrovalencia (metro y tranvía) y la EMT (los autobuses naranjas). Hoy comparten una misma tarjeta y un mismo sistema de zonas, lo que lo hace mucho más cómodo que antes.
Paso uno: hazte con la tarjeta SUMA
Si te quedas más de un día o dos, lo mejor que puedes hacer es comprar la tarjeta SUMA (sustituyó a la antigua Móbilis). Es una tarjeta recargable que vale para el metro, el tranvía y los autobuses de la EMT — una sola tarjeta para toda la red. La compras en cualquier máquina de las estaciones por un pequeño depósito (unos 2 €) y la cargas con dinero (pago por viaje) o con un bono (un paquete de viajes con descuento). La opción de pago por viaje, el SUMA 10, te da diez trayectos con transbordos gratis en 60-90 minutos, y sale mucho más barato por viaje que comprar billete sencillo cada vez. Y un detalle muy valenciano: con una sola tarjeta puede viajar todo el grupo, solo hay que validar una vez por persona.
Los billetes sencillos de papel existen, pero son la "tasa turista": pagas casi el doble por viaje que con la SUMA cargada y no compartes transbordos. Cómprate la tarjeta, carga 10-15 € y olvídate durante la semana. La recargas en cualquier máquina (menú en español, admite tarjeta y efectivo).
Metro y tranvía (Metrovalencia)
El metro es el caballo de batalla para cruzar la ciudad y llegar a la periferia. Diez líneas con colores, limpio y rara vez agobiante fuera de hora punta. Para el visitante, las líneas clave son la Línea 3 (roja) y la Línea 5 (verde), porque conectan el aeropuerto con la estación central de Xàtiva (junto a la plaza de toros y la Estació del Nord) y con Colón, el corazón comercial. La Línea 5 además llega hasta la marina y el puerto. Los trenes pasan cada 5-10 minutos durante el día, de 05:00 a 23:30 más o menos, con horario ampliado en noches de Fallas y de la Fira.
El tranvía (líneas 4, 6, 8 y 10) va en superficie y es como los locales bajamos a la playa. Coge la Línea 4 o 6 dirección Les Arenes / Eugènia Viñes / Doctor Lluch y te bajas a unos metros de la arena de la Malva-rosa y el Cabanyal. La Línea 10 es la más nueva — un tranvía moderno que une el centro (Alacant) con la Ciutat de les Arts i les Ciències y Natzaret. El tranvía es más lento que el metro pero da gusto, y bajar a la playa una tarde de verano con las ventanas abiertas es uno de esos pequeños placeres de vivir aquí.
Sobre las zonas: la ciudad y las playas son todo Zona A, que es lo único que necesita la mayoría. El aeropuerto entra en la tarifa normal con un pequeño suplemento (más abajo). Solo pisas Zona B/C/D para sitios como Sagunto, l'Eliana o la zona de bodegas.
El aeropuerto: metro, no taxi
Este es el truco que más dinero te ahorra. El aeropuerto de Valencia (Manises) está directamente sobre las Líneas 3 y 5 del metro, y llegar al centro son unos 25 minutos por unos 4,80 € (tarifa normal de Zona A más el suplemento de aeropuerto — aún más barato con la SUMA). Hay trenes desde antes de las 06:00 hasta las 23:30 aproximadamente. Apareces directo en Xàtiva o Colón, en pleno centro. Un taxi para el mismo trayecto es tarifa plana de 20-25 €. El metro es más rápido que el taxi en hora punta y cuesta una cuarta parte. Solo coge taxi si llevas mucho equipaje, tienes un vuelo a primerísima hora o vais cuatro repartiendo el precio.
Autobuses de la EMT
Los autobuses naranjas de la EMT llegan donde no llega el metro, y son la forma de moverte por rincones como El Cabanyal, el primer anillo de barrios o de cruzar el jardín del Turia. Tu tarjeta SUMA funciona igual en ellos. Dos líneas que conviene tener fichadas: la 95, que va del centro a la Ciutat de les Arts y sigue hasta la playa por el cauce, es el camino más bonito; y los buses nocturnos (el búho, líneas con N) que circulan cuando el metro ya ha cerrado — imprescindibles para volver a casa tras una noche larga en El Carmen o Ruzafa. Las paradas indican el tiempo de espera en directo, y la app EMT València te lo da en el móvil. Valida la tarjeta al subir por la puerta delantera.
Valenbisi: la bici pública que usa todo el mundo
Valencia es una ciudad ciclista de verdad — plana, con carriles bici en condiciones y una espina verde de 9 kilómetros en el jardín del Turia (el antiguo cauce, desviado y convertido en parque) que te deja pedalear desde la Ciutat de les Arts casi hasta Bioparc sin cruzarte un coche. Valenbisi es la bici pública: cientos de estaciones por toda la ciudad, bicis rojas y un sistema pensado para trayectos cortos. Sacas un abono semanal (unos 13 €) o anual desde la app o la web; los primeros 30 minutos de cada uso son gratis, así que el truco local es anclar y volver a coger si vas más lejos. Es la forma más rápida de cruzar el centro, sin discusión — más rápida que el metro para cualquier cosa de menos de 3 km, y de paso ves la ciudad.
Si prefieres una bici para ti todo el día, hay tiendas en El Carmen y junto a la playa que las alquilan en condiciones por 10-15 € al día. Pero para el día a día de quien vive aquí, gana Valenbisi. Eso sí: respeta el carril bici, lleva luces de noche y no circules por la acera — la policía local pone multa.
Taxi y apps
Los taxis de Valencia son blancos con una franja azul en diagonal, con taxímetro y precios razonables. Puedes pararlos en la calle, buscar una parada (Estació del Nord, plaza del Ayuntamiento, Colón) o pedirlo por app — la flota local trabaja con varias, y tanto Cabify como FREENOW funcionan bien por toda la ciudad. Uber también opera, pero con menos oferta que la flota de taxi con licencia. Un trayecto típico por el centro son 7-10 €; el aeropuerto, tarifa plana de 20-25 €. Hay un pequeño recargo nocturno y festivo. En Fallas, San Juan y noches de la Fira no cuentes con parar un taxi a las 4 de la mañana — pídelo con antelación o coge el búho.
Lo que NO necesitas
Coche. Aparcar en el centro es un quebradero de cabeza de zona azul (la ORA), el casco antiguo es casi todo peatonal y todo lo que merece la pena está a tiro de metro, bus o bici. Si te vas de excursión fuera de la provincia, alquila por el día y devuélvelo; el resto del tiempo el coche aquí es puro estorbo. El AVE es para Madrid, Barcelona y Sevilla, no para trayectos locales — para pueblos de la provincia (Xàtiva, Sagunto, Cullera, Gandía) usa los Cercanías desde la Estació del Nord.
Las apps que debes bajarte
Con tres vas servido: Metrovalencia (mapas de metro y tranvía, tiempos en directo, tarifas), EMT València (líneas de bus y llegadas en directo) y Valenbisi (encontrar bici libre y anclaje vacío). Google Maps calcula bien las rutas en transporte público con todas ellas, y para el tramo aeropuerto-centro te dice el próximo tren. Añade la app de Renfe Cercanías solo si sales de la ciudad en tren regional.
El plan en un párrafo
Aterriza en el aeropuerto, coge la Línea 3 o 5 hasta Xàtiva o Colón por menos de 5 €. Compra una tarjeta SUMA en la estación y carga 15 €. Anda o coge una Valenbisi para todo lo del centro. Coge el tranvía (Línea 4 o 6) para la playa. Usa el bus de la EMT para los huecos y el búho para volver tarde. Ten una app de taxi en el móvil para las excepciones de las 4 de la mañana. Ese es todo el sistema — plano, barato y montado para que no tengas que volver a pensar en él.